sábado

Hablemos

Tantas hojas arrancadas, 
pretendiendo no esperarte.
Tantos cuadernos mal usados,
con el verso de no extrañarte.
Ahora canto lo que ya todos sintieron,
y el coro son los días que te he entregado.
Y solo me dices que no te quieres ir, 
que no te quieres quedar.
Solo haces eco de lo que siempre te reproche,
solo te entregas a complacer...
Y solo me dices que no te quieres ir,
que no te quieres quedar...
Fue mucho el tiempo que invertí
en no dejarte caer.
Ahora me resguardo algo de aliento,
para lo que es mi camino sin ti.
Solo te pido bola de crista, 
muéstrame una dulce canción.
Ya no me interesa escuchar sus penas,
ni sentir el dolor que todo esto le causo.


Y solo me dice que no se quiere ir, 
que no se quieres quedar.
Solo hace eco de lo que siempre le reproche,
solo se entregas a complacer...
y solo me dice que no se quieres ir.
Después de todo, siempre fui la misma
la que te dañaba y te daba lo peor de si.
La que no te dejaba ir, la que no te permitía quedar...